jueves, 26 de agosto de 2010

Retorno a casa

Nos encontramos en Islamabad, habiendo cambiado los arneses por los bolsos de calle, con lo cual estamos rodeadas de cojines con elefantes de lentejuelas bordados. Esta actividad nos esta haciendo asumir un compromiso serio y arriesgado….” ¿le gustará a mi madre?, ¿le pegará a mi salón?...”Así pasamos el tiempo, a la espera de la salida de nuestro avión, mientras hacemos un balance de todo nuestro viaje titulado en una canción compuesta por Ramon Morillas como “perdidos en el Karakorum”. Empezamos a ser conscientes de todo lo que hemos realizado hasta ahora, y nos inunda una grata de sensación que hace que nuestros ojos reflejen todos esos momentos de complicidad en las paredes... risas, canciones inacabadas, broncas, gritos, carcajadas, insultos, guitarreo, llantos… Así que…

¡Bienaventurados!... los que inauguraron su primer dia de ramadán viendo unas sirenas en el Karakorum, los que pudieron hacer 3 cumbres en medio de un monzón,  los que sobrevivieron a una semana de diarreas, los que tuvieron la oportunidad de hacer 4 vuelos biplaza en un solo día comiéndose 2000 metros de desnivel, la que pudo aprender a usar un taladro en mitad de una pared de 1000 metros en el Karakorum, el que yendo acompañado de 5 mujeres fue invitado a comer en la embajada, la que supo inspirarse para apretar el botón de una cámara fotográfica en cada momento, los que supieron apreciar y disfrutar de la presencia de un varón belga en el campo base, los que en cada comida solicitaban sweets cookies una vez más, los que se despedían con la suerte de volver a encontrarse, los porteadores que pudieron dormir con 3 mujeres, los que tenían que pasear 40 minutos todas las tardes en busca de conexión con internet, los que dieron clases de historia del alpinismo y  los que aprendieron en que año se subió el Everest por primera vez, los que pudieron disfrutar desde una cima un dia soleado sobre las cumbres mas bellas del mundo, los que hicieron en su día el gamba, los que intentaron cambiarse de sexo por unas horas, las que se desnudaron a los pies del Maserbrung y compartieron un catarro, los que pudieron comer una tarta después de una cumbre, las que compartieron las inquietudes de las mujeres de Hushé, los que bailaron al ritmo de una guitarra, una palangana y un tubo de aspirador, las que llegaron en un “chaticar” al pueblo de Hushé, los que supieron disfrutar del arroz y el chapati cada día, los que se levantaron a medianoche para ver llover, los que sabían hacer equilibrios en su silla comiendo en el campo base, las que engordaron 5 kilos y los que adelgazaron otros 3, los que se lanzaron a comprar una alfombra sin espacio en el petate, los que aprendieron las diferencias entre la mentalidad con un cromosoma X y con un cromosoma Y, las que pacientemente han aprendido a disfrutar de Islamabad, las que cayeron en una grieta pisando una piedra y aprendieron que “eso no se toca”, los que fueron embestidos por una vaca, los que sacaron un piolet intentando pasar un rio de barro, las que se negaban a saltar un río de lodo y acabaron en los brazos de Sebas, la que salto y se incrustó de cara en un muro de lodo, las que saltaron un río de lodo a pesar de una muerte anunciada, las que se caían sobre el barro sin mancharse, las que portearon un colchón de latex para el cámara, los que siempre tenían a mano una pirula en la farmacia de guardia, los que por querer coger un atajo se pegan un vuelo a 2 metros de la cumbre, todos los que han seguido y compartido nuestras experiencias desde este blog.

Y bienaventurados... sobre todo, aquellos que hicieron posible este viaje: FEDME, Fundación Deporte Joven del CSD, SALEWA, AKU, SEBASTIAN ALVARO y SIMON ELIAS.

Un saludo a todos de parte de las chicas del EFA.

3 comentarios:

Chelo dijo...

Seguramente habréis dado a Hushe tanto como habréis recibido. No conozco a sus gentes, ni a vosotras, pero parecéis un poco ya de mi familia. Deseando de ver a Ramón Pongi y escuchar su nueva canción. Me ha gustado mucho que haya compartido expedición con vosotras.Las mujeres chillamos y nos organizamos mejor. Muchos besos, a Simón Elías, también. Chelo Morillas.-

inigo dijo...

Un gustazo compartir vuestra expedición, Titanas¡
Feliz viaje de vuelta a casa¡
Iñigo

Caminante dijo...

A un mes de vuestra ascensión-LLEGADA A CUMBRE-.... ¡felicidades!

PAQUITA