
El Proyecto Hushé:
Hushé es una pequeña aldea situada en el enclave del Karakorum a 3.200 metros de altitud en la provincia del Baltistán. Cuenta con unos 1.050 habitantes, de etnia baltí y confesión islámica, que principalmente se dedican a una economía de subsistencia: agricultura, un poco de ganadería y el trabajo de porteador para trekkings y expediciones en verano. El 45% de la población es menor de 15 años y la esperanza de vida no sobrepasa los 60 años.
La localidad es el último asentamiento humano de un valle que forma el río Hushé. Se encuentra a poca distancia del mítico glaciar Baltoro, y de cuatro de las catorce montañas de más de 8.000 metros que hay en la Tierra, por lo que es el punto de partida y llegada de aquellas expediciones que pretenden conquistar las cimas circundantes. Este será el último punto civilizado para las chicas del ENFA antes de lanzarse al territorio ignoto de su objetivo a 3 días de camino de la aldea.
Sebastián Álvaro, creador del programa de televisión “Al filo de lo imposible”, y la ONG Sarabastall llevan desde el año 2000 realizando un proyecto de ayuda en Hushé. El proyecto trabaja cinco aspectos principales:
Educación

Actualmente el 80% de los niños y niñas están escolarizados, se han concedido en total 51 becas para estudios de secundaria y se ha conseguido que el gobierno contrate a partir de este curso una profesora que, además es una de nuestras primeras chicas becadas.
Agricultura
Para sacar el máximo provecho de unas tierras áridas, con una dura climatología y poca superficie cultivable, que produce trigo, patatas y guisantes a todas luces insuficiente para alimentar a la población, se han incorporado nuevas variedades, ya experimentadas en zonas próximas, y nuevos protocolos que han logrado mayor eficiencia y mejor rendimiento, para ello se han concedido micro créditos. Para remediar el problema de la deforestación se instaló un vivero con 8.000 árboles, de los que han prosperado unos 6.500, que ya están listos para ser trasplantados o vendidos a otras aldeas.
Sanidad

El Refugio
Hushé es paso obligado de todos los trekking y expediciones de la zona, aunque este hecho no representa ningún beneficio por la falta absoluta de equipamiento para alojar visitantes. Para invertir esta situación y que la aldea pueda generar ingresos extras es necesario que el pueblo tenga un refugio de montaña, que incluye camping, y que proporcione los recursos necesarios para mantener las iniciativas puestas en marcha en un futuro inmediato. Durante tres años se ha llevado a cabo la construcción de un refugio, pionero e innovador, que debe servir de base de partida, al mismo tiempo que de impulsor, de nuevas expediciones de exploración y alpinismo.
Las mujeres
Una de las mayores sorpresas del proyecto la proporcionaron las mujeres cuando en 2004 pidieron reunirse directamente para plantear sus problemas y necesidades. Desde entonces se constituyó un comité de mujeres, que todos los años reciben clases específicas de higiene, salud, cuidado de los niños y reciben ayudas para la confección de artesanía textil, y los medios necesarios para la limpieza de las calles que ellas mantienen.
Es en este apartado donde las chicas del ENFA pueden interactuar con las mujeres de Hushé ofreciéndoles otros puntos de vista y ayudándolas con problemas cotidianos. La ONG Sarabastall definirá la acción para que la visita del ENFA aporte en este proyecto de desarrollo y en especial, mejorar las condiciones de vida de las mujeres de Hushé.
Ropa para los niños
La Fundación Deporte Joven del Consejo Superior de Deportes encargará una camiseta de manga corta con el logotipo y la leyenda del Proyecto Hushé para cada niño de la aldea. Éstas 300 camisetas aproximadamente, serán transportadas a Hushé gracias a la ONG Sarabastall, que las incluirá en todos sus portes.